La historia de este deporte nace hacia 1960, cuando los Beach Boys, monitores de surf de la playa de Waikiki, usaban sus grandes tablas de surf con remos de canoas para tomar fotografías de los turistas que aprendían a surfear. De esta manera, además, tenían una mejor visibilidad del grupo. Más adelante, en el 2000, los surfistas hawaianos comenzaron a hacer SUP como una forma alternativa para su entrenamiento cuando no había olas y no se podía surfear. Con los años se encontraron participando en eventos como el de Molokai Oahu Paddleboard Race y Makaha la Junta Big Surf Classic. En la actualidad, existen varios torneos de SUP que cuentan con un buen número de participantes. El evento más importante en Europa se celebró en Hamburgo durante el mes de julio del 2009 que contó con una gran participación y seguimiento nacional.

Una de las grandes ventajas del SUP es que no necesita olas y, además, se puede practicar en otros medios acuáticos como ríos, lagos, pantanos, etc. A diferencia del surf y sus modalidades, el SUP ofrece una gran facilidad de aprendizaje y una accesibilidad para todo tipo de personas. Se pueden realizar todas sus variantes, desde travesías sin viento, con viento a favor, coger olas, realizar circuitos con cambios de dirección, giros o simplemente de relax para realizar ejercicios de estiramiento y relajación o solo para tomar el sol. Su gran atractivo, además de ser un excelente ejercicio para mejorar la condición física, es el ángulo de visibilidad que ofrece debido a la altura y a la posición bípeda sobre el agua que permite observar tanto el fondo como toda la superficie del agua, ofreciendo una nueva forma de disfrutar de la naturaleza acuática.